NAP Latino

Publicado el 13 de agosto de 2026 · Revisado el 13 de agosto de 2026

Ayer cerró la primera ventana de solicitud de nuevos dominios de ICANN desde 2012 — así funciona (y cuánto cuesta) tener tu propio ".marca"

El 12 de agosto cerró la ventana de solicitudes que ICANN abrió el 1 de mayo para nuevos dominios de nivel superior (gTLD) — la primera oportunidad de este tipo desde 2012. La ronda anterior fue la que nos dio extensiones como .xyz, .app o .shop. Solicitar una de estas cuesta entre 300.000 y 500.000 dólares de entrada, así que no es algo que vaya a tocarte directamente — pero sí va a cambiar, otra vez, cómo se ve una dirección web en los próximos años.

Durante 14 años, la lista de quién podía crear una extensión de dominio completamente nueva estuvo cerrada. ICANN, el organismo que administra el sistema de nombres de dominio de internet a nivel global, abrió su ventana de solicitudes para nuevos dominios de nivel superior (gTLD, por sus siglas en inglés) el 1 de mayo de este año, y esa ventana cerró oficialmente ayer, 12 de agosto. Es apenas la segunda vez en la historia de internet que esto pasa — la primera y única ronda anterior fue en 2012.

Para entender por qué esto importa, vale la pena recordar lo que produjo esa ronda de 2012: antes de ella, el universo de extensiones de dominio genéricas era pequeño y conocido —.com, .net, .org, poco más—. Después de esa ronda, la cantidad de extensiones disponibles pasó de una veintena a más de 1.200 en pocos años. De ahí salieron dominios que hoy son parte normal del paisaje de internet, como .xyz (que ya acumula más de 4,8 millones de registros), .app, .shop y decenas más. También salieron de esa ronda los dominios ".marca" que ya usan grandes corporaciones y ciudades — Google, Amazon, y ciudades como Madrid, Londres y Tokio solicitaron y obtuvieron su propia extensión, operada directamente por ellos.

La ronda que acaba de cerrar apunta al mismo tipo de solicitante: empresas con marcas consolidadas, grandes ciudades, y comunidades con alcance amplio — no es, ni de lejos, algo pensado para un negocio pequeño o mediano. El costo lo deja claro: la tarifa de solicitud de ICANN por sí sola ronda los 185.000 dólares, y sumando los costos técnicos, legales y de marketing que exige presentar y sostener una solicitud seria, la inversión inicial total se ubica entre 300.000 y 500.000 dólares — antes de contar el mantenimiento anual, que puede correr entre 50.000 y 100.000 dólares más, y un proceso de evaluación que puede tardar hasta 20 meses en resolverse. Esta ronda, además, viene con un énfasis declarado en ciberseguridad y confianza digital como criterios de evaluación, a diferencia de la ronda de 2012, donde ese tipo de exigencia era mucho más laxa.

¿Por qué debería importarle esto a alguien que no tiene ni remotamente ese presupuesto? Porque el efecto de esta ronda, igual que el de 2012, no se va a sentir mañana, sino en los próximos dos o tres años, cuando las solicitudes aprobadas empiecen a aparecer como extensiones reales y activas. Si una marca grande de tu sector obtiene su propio ".marca" y empieza a usarlo como su dominio principal, eso redefine —al menos para esa industria— qué se ve como "oficial" en una dirección web, de la misma forma en que hoy un dominio .gov o .edu comunica algo distinto a un .com genérico solo por la extensión. Vale la pena, además, notar una diferencia importante frente a algo que ya comentamos aquí sobre los riesgos de los dominios de código de país como .ai o .io: un dominio ".marca" salido de esta ronda no depende de que un gobierno extranjero decida no subirte el precio — lo opera y controla directamente la empresa que lo solicitó, lo que elimina ese riesgo específico, aunque a cambio de un costo de entrada que solo tiene sentido para quien mueve ese volumen de marca.

Para el resto de nosotros, esta ronda no cambia nada de forma inmediata — tu .com, tu .co o cualquier dominio que ya tengas sigue funcionando exactamente igual. Pero es la clase de evento que, sin que la mayoría lo note en el momento, termina redibujando lentamente el mapa de qué extensiones existen y cuáles empiezan a sentirse más o menos "serias" con el paso de los años — como ya pasó, casi sin que nadie lo planeara así, con la ronda de 2012.