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Publicado el 03 de agosto de 2026 · Revisado el 03 de agosto de 2026

Google Cloud creció 82% este trimestre —más que AWS y Azure combinados— y sus acciones cayeron igual: la fatiga con el capex ya no distingue ganadores

Alphabet reportó que Google Cloud creció 82% interanual en el segundo trimestre de 2026, el ritmo más rápido de los cuatro grandes proveedores de nube. Aun así, la acción cayó 5,4% en el after-hours, después de que la empresa elevara su guía de gasto en infraestructura de $180.000-190.000 millones a $195.000-205.000 millones para el año. Ni el mejor crecimiento del trimestre libró a nadie del castigo.

Con los resultados de Alphabet ya se cerró el cuadro completo de los cuatro grandes proveedores de nube reportando su segundo trimestre de 2026, y el patrón que veníamos siguiendo esta semana se sostiene incluso en el caso que, en el papel, debería haber sido el más celebrado. Google Cloud facturó $24.800 millones en el trimestre, con un crecimiento de 82% interanual — más rápido que el 37% de AWS y el 39% de Azure que ya cubrimos aquí. Y aun así, la acción de Alphabet cayó 5,4% en las operaciones posteriores al cierre del mercado, hasta cerca de $323.

La razón detrás de esa caída no fue el desempeño del trimestre, fue la proyección hacia adelante: Alphabet elevó su guía de gasto de capital para 2026 de un rango de $180.000-190.000 millones —lo que había proyectado apenas tres meses antes— a uno nuevo de $195.000-205.000 millones, un salto de aproximadamente 60% frente al año anterior. El respaldo de esa inversión sí existe: la compañía reportó un backlog (contratos ya firmados, pendientes de facturar) de $514.000 millones en Google Cloud, una cifra que sugiere que la demanda futura está, al menos en el papel, contratada y no es solo una expectativa. Pero el mercado ya había visto esta película con Microsoft apenas unos días antes —resultados sólidos, acción castigada por el capex— y reaccionó con el mismo reflejo.

Hay un detalle en estos resultados que vale la pena señalar aparte, porque es un recordatorio útil de cómo leer cualquier reporte de ganancias con más cuidado: buena parte de la ganancia neta reportada por Alphabet este trimestre no vino de operar el negocio, sino de una ganancia contable no realizada sobre inversiones de capital en empresas públicas y privadas que Alphabet tiene en su portafolio. Es decir, el valor de mercado de esas participaciones subió, y esa subida se contabiliza como ganancia aunque Alphabet no haya vendido ni un dólar de esas acciones ni recibido ese dinero en efectivo. El resultado operativo real del negocio —lo que factura menos lo que gasta en operar, sin contar esas valorizaciones de inversiones— creció un más modesto pero todavía sólido 30%. La lección para cualquiera que lea titulares de resultados financieros: cuando una cifra de "ganancia neta" parece desproporcionadamente alta comparada con el crecimiento del negocio, vale la pena preguntar de dónde salió exactamente ese número antes de sacar conclusiones.

Con Amazon, Microsoft, Meta y ahora Alphabet ya reportados, el panorama de esta temporada de resultados queda claro: los cuatro están gastando más que nunca en infraestructura de IA, los cuatro están creciendo a un ritmo que hace tres años habría sido impensable, y el mercado ya no está premiando el crecimiento por sí solo — está exigiendo, trimestre a trimestre, evidencia cada vez más específica de que ese gasto se traduce en ingreso real y sostenible, no solo en la promesa de que eventualmente lo hará. Google, con el mejor crecimiento porcentual de las cuatro, terminó la semana igual de castigado que Microsoft. La barra ya no es "¿estás creciendo?" — es "¿estás creciendo lo suficientemente rápido como para justificar cuánto estás gastando, y puedes probarlo con algo más que una promesa?".